Entre los años 381 y 384 d.C., recorrió más de 5,000 kilómetros visitando los lugares santos de la cristiandad en Oriente, incluyendo Palestina, Egipto, Siria, Mesopotamia y Constantinopla. Su viaje no fue solo de devoción religiosa, sino también una auténtica aventura que desafió los roles de género de su tiempo.
Egeria es famosa por escribir el Itinerarium Egeriae (Itinerario de Egeria), una serie de cartas dirigidas a sus "hermanas" (su comunidad religiosa en casa) donde detalla minuciosamente sus experiencias, las costumbres locales y la topografía de los lugares visitados. Este relato destaca por ser un testimonio histórico, lingüístico y geográfico invaluable de la antigüedad tardía, siendo el relato de viajes más antiguo conocido escrito por una mujer hispana. Se cree que mantenía influencias, posiblemente emparentada con Elia Flacila, primera mujer del emperador Teodosio I el Grande.

