«Si, como se infiere por lo dicho, que la autobiografía es una obra que adelanta alguien que está ya o próximo a la vejez, el sinsentido aparece cuando recordamos que los autores (y los cientos de participantes de varios países del mundo) son jóvenes universitarios de pregrado y alumnos de bachillerato cuyas edades pueden estar entre los 16 y 25 primaverales años de edad. Pero no nos asustemos con esta súbita aparición: conjurarla es fácil. Y es que, si bien la condición gerontológica está asociada a este género que parece ser otoñal, no es menos cierto, ni es una talanquera, que este tipo de proyecto catártico cualquiera lo puede adelantar en algún trayecto de su recorrido vital, pues en cada tramo significativo de nuestra existencia se nos puede aparecer el deseo de recobrar ese “movimiento de la vida”» -Humberto Jarrín B.