Hay violencias que dejan marcas en la piel. Otras tardamos años en aprender a reconocerlas. Teresa creció en una época en la que a las mujeres se les enseñaba a cuidar, aguantar y encontrar a ese hombre que algún día las haría felices. Con dieciocho años entró en la policía, cuando ver a una mujer uniformada todavía provocaba miradas y comentarios. Quería ser independiente. Quería decidir sobre su propia vida. Sin embargo, cuando creyó haber encontrado a su príncipe azul, fue cediendo poco a poco: primero llegaron los reproches; después, los silencios, el aislamiento, la culpa y el miedo. Hasta que casi dejó de reconocerse. Los años y su trabajo la pondrán frente a mujeres que también aman a quien les hace daño, jóvenes que confunden los celos con el amor y víctimas que intentan recuperar una vida que alguien quiso controlar. Escucharlas hará que Teresa comprenda también su propia historia y transforme sus heridas en una manera distinta de ayudar a los demás. Basada en hechos reales, Mi lugar seguro habla de lo difícil que puede ser identificar el maltrato cuando forma parte de aquello que hemos aprendido a llamar amor. Pero habla, sobre todo, de volver a encontrarse después del miedo, recuperar la propia voz y descubrir que sentirse a salvo también significa poder ser una misma.