¿Quien se podia imaginar que ese sujeto que habia salido esposado de un furgon policial era tio Ricardo? Nadie podia sospecharlo, porque tio Ricardo nunca habia dado en la familia ninguna señal de ser un delincuente. Esta sorpresa permitira al relator de la novela, un sobrino de tio Ricardo, explorar en el pasado familiar algo que justifi que su detencion. De ese modo se remontara hasta dos generaciones atras para encontrar al primer Malpartida, un indiano que llego a estas tierras españolas procedente de Cuba con las alforjas llenas de oro, que utilizara para emparentarse con la aristocracia, escalar politicamente y llegar a ser alcalde de la ciudad. Las siguientes generaciones viviran a costa del patrimonio de ese primer Malpartida, un patrimonio logrado con intrigas y trampas, hasta que un nieto suyo, tio Ricardo, desencadene con su detencion un drama que cuestionara los pilares clasistas de la familia, familia que se resistira a admitir, en su intransigencia, que los tiempos han cambiado. Todos los intentos de los parientes del detenido para evitar esa tormenta mediatica y que les salpique se veran tragicamente interrumpidos con la muerte de tio Ricardo. Desaparecidos todos los miembros de la familia salvo la madre del relator, este tratara de convencerla de que perdone a su hermano, tio Ricardo, y de que reniegue de sus ideas.