Si «entre todas las novelas de los diferentes ciclos, El Corsario Negro es probablemente la más perfecta», es lógico que fuese esta «la que aconsejaríamos a un supuesto lector que sólo tuviese tiempo para un libro de Salgari»; porque en ella se encuentra «la fascinación del mar, de la jungla, de los combates y del amor, sin los defectos de estilo y de construcción que hacen pesadas a veces las páginas salgarianas» (L. Baccolo). Con ella Salgari pretendió mostrar su agradecimiento a la Casa reinante entonces en Italia, la de Saboya que, un año antes (1897), le había nombrado caballero. Por ello, el protagonista de la novela no sólo es italiano, cosa rara en su novelística, sino que además es señor de Ventimiglia y está emparentado con los Saboya. Y es que para sus corsarios, el Verde, el Rojo y el Negro (los dos primeros colores, relacionados con la bandera italiana), pudo tener presente a los condes Amadeo VI y Amadeo VII, y al duque Amadeo VIII. Pero no se piense que vamos a asistir a un tratado de historia. Estamos ante una novela en la que «historia y leyenda se entremezclan» (G. Viglongo). Quizá ésta sea una de las razones por las que «El Corsario Negro siga siendo la obra más significativa de toda la compleja producción salgariana. En la perspectiva de la Italia de 1899, la batalla naval ganada por el Rayo satisfacía los orgullos y las veleidades marítimas de una nación que no había olvidado Lissa» (G. Spadolini). Por ello, los jóvenes y todos los amantes de las aventuras podrán disfrutar con la lectura de las peripecias del protagonista de esta novela, por tierra y por mar. Y en ese recorrido tendrán ocasión de conocer curiosidades de la fauna y de la flora americana. Así que, una vez más, los lectores podrán aprender divirtiéndose o divertirse aprendiendo.
Escritor italiano, Emilio Salgari nació en Verona, Italia, el 21 de agosto de 1862, y falleció en Turín, Italia, el 25 de abril de 1911. Hijo de una familia de comerciantes, de joven sirvió a bordo de un barco que recorrió la costa Adriática y Mediterránea, pero no hay pruebas de que hiciera más viajes por mar, aunque aseguraba que los lugares exóticos que aparecían en sus libros se basaban en sitios que había visitado personalmente.
Salgari comenzó a prepararse en el Real Instituto Técnico Naval P. Sarpi de Venecia, pero no llegó a obtener el título de capitán que ansiaba. Sus novelas, llenas de acción, fueron muchas, pero probablemente sea conocido sobre todo por crear el personaje de Sandokán.
A pesar de su éxito, Salgari fue uno de los autores más vendidos de su generaciónl, vivió en una relativa miseria que, junto con el desequilibio mental de su esposa, la actriz de teatro Ida Peruzzi, con quien tuvo cuatro hijos, lo condujo a suicidarse en 1911 realizando el rito tradicional del Hara-kiri.
Salgari escribió en total ochenta y cuatro novelas e incontables relatos, destacando títulos como Los tigres de Mompracen o Los piratas de Malasia. Varios de sus libros han sido llevados al cine y su personaje principal, Sandokan, ha protagonizado una serie de televisión.