Para Santa Teresa de Jesús el paso por la adolescencia fue un cúmulo de “ruines costumbres” como ella dice en su autobiográfico Libro de la vida. Si no llegó a perder la honra fue solo por temor a que se enterasen sus padres. Con estas mimbres, Amparo Pozo levanta una novela histórica. A Teresa le rodea un particular entorno familiar: ha crecido en una familia de principios del siglo XVI de cultura judía por parte de padre y cristiana vieja por parte de madre. Nada excepcional para la época pero generadora de un caudal de conflictos intrafamiliares. Sus padres, aferrados a la moda del momento quieren enviar a los hijos a la conquista de las Indias. Pero para eso se requiere un dinero que no tienen. La solución está en casar a Teresa con Donino, un villano rico pero rústico y palurdo a quien ella odia. En tanto, Teresa se enamora en secreto de Álvaro, joven seductor con quien su hermano mayor planea el salto a ultramar. Pero la boda con Donino es una espada que pende sobre ella. Un terrible e inesperado destino acecha a Teresa. La novela está escrita con mucha frescura y consigue plasmar el argumento en la realidad social de la época con gran exactitud. Es un buen trabajo de inmersión en la vida interior de la joven Teresa: bucea en su inteligencia, su lucidez, sus emociones y su candor huyendo de la tentación de reflexiones ostentosas, místicas o religiosas. Una deliciosa novela de lo pequeño, de lo íntimo.