ES/
Este número de ARQ arroja luz sobre algunos de los desafíos pasados y futuros de la educación. Después de la pandemia, muchos países de América Latina enfrentan un creciente abandono escolar y una ampliación de las brechas en las experiencias de aprendizaje. Creemos que, en este contexto, es esencial pensar en la educación como un programa desencapsulado, abierto a las necesidades de las comunidades, donde el diseño vele por colectividades diversas y la política pública valore el aporte urbano y cívico que pueden significar los establecimientos educacionales. Se trata de entender a los estudiantes, más que como usuarios o clientes, como ciudadanos. [Extracto editorial]
Artículos:
Los hilos conceptuales de las “Eds and Meds”: un concepto urbano estadounidense— Bader Albader; Arquitectura y estandarización escolar. Pragmatismo y normalización de las escuelas rurales en Chile (1929-1980)— Claudia Torres, Hugo Mondragón, Guillermo Marini, Isidora Urrutia; Muchos cuadrados, algunos campos, una institución— Alejandra Celedón, Nicolás Navarrete, Felipe Pizarro; La infancia al centro: Los patios escolares como paisajes de aprendizaje. Nicolás Stutzin conversa con Patio Vivo— Nicolás Stutzin, Álvaro Benitez, Marcial Huneuss, Ángela Ibáñez; Arquitectura, educación y comunidad. Lecciones desde la investigación y la práctica— Sol Pérez-Martínez; El juego, constructor de colectividad—Felipe Diéguez
Proyectos:
Barrio Cívico Universidad de los Andes (Cristián Undurraga); Colegio Alianza Francesa (MasFernandez); Cuatro escuelas rurales en la Araucanía (Rodrigo Duque Motta, Cristián Larraín, Matías Madsen); Portal Bosque Learning Center (Diego Arraigada, Pedro Livni, Rafael Solano); Librería de la Universidad Nacional Unida del Suroeste (zao/standardarchitecture; Zhang Ke); Escuela secundaria y Centro deportivo Karreveld (AgwA); Centro de innovación INES (Pezo von Ellrichshausen); “Escuela Absoluta” Proyecto de título (Camila Osorio)
EN/
This issue of ARQ sheds light on some of the past and future challenges of education. After the pandemic, many Latin American countries face increasing school dropout rates and widening gaps in learning experiences. In this context, it is essential to think of education as a decapsulated program, open to community needs, where design ensures diverse collectivities and public policy values the urban and civic contributions that educational establishments can make. It is about understanding students not just as users or clients, but as citizens. [Editorial extract]
Articles/essays by: Bader Albader; Claudia Torres, Hugo Mondragón, Guillermo Marini and Isidora Urrutia; Alejandra Celedón, Nicolás Navarrete and Felipe Pizarro; Nicolás Stutzin, Álvaro Benitez, Marcial Huneuss, and Ángela Ibáñez; Sol Pérez-Martínez; Felipe Diéguez
Works and Projects: Universidad de Los Andes Civic Center in Bogotá, Colombia(Cristián Undurraga + Konrad Brunner); Alianza Francesa School in Santiago, Chile (MasFernandez); Four Rural Schools in Araucanía, Chile (Rodrigo Duque Motta, Cristián Larraín and Matías Madsen); Portal Bosque Learning Center in La Barra, Uruguay (Diego Arraigada, Pedro Livni, Rafael Solano);
National Southwest Associated University Avant-Garde Bookstore in Mengzi, China (ZAO/standardarchitecture, Zhang Ke); Karreveld Secondary School and Sports Center in Brussels, Belgium (AgwA); INES Innovation Center in Concepción, Chile (Pezo von Ellrichshausen); “Absolute School” Thesis Project (Camila Osorio)