Synopsis "El Buen uso de las Palabras (in Spanish)"
Varios academicos han venido insistiendo, desde sus tribunas en los medios de comunicacion, en la necesidad de hablar y escribir correctamente. Esta labor, consustancial a la Real Academia Espanola (limpiar, fijar y dar esplendor a la lengua), no ha sido recibida con recelo ni desgana por sectores mayoritarios de la poblacion, sino con entusiasmo y aficion: de ahi, por ejemplo, el exito sin precedentes (y aun insolito) de libros como El dardo en la palabra de Fernando Lazaro Carreter, al que conviene anadir ahora El buen uso de las palabras, que reune una serie de textos periodisticos dedicados fundamentalmente a resolver problemas de lenguaje (sobre lexico, morfologia, acentuacion, ortografia, sintaxis, incorrecciones, galicismos, anglicismos, cultismos y traduccion), a describir y valorar aspectos y elementos de la naturaleza. Siguiendo la maxima clasica de divertir y ensenar, Valentin Garcia Yebra nos muestra, de forma amena y apasionada, las mil y una trampas de la lengua, siempre con el noble propósito de descubrir y ratificar nuestros malos usos del lenguaje. El objetivo: ayudarnos a pensar con mas nitidez y expresarnos con mayor precision y transparencia. ENGLISH DESCRIPTION:This book gathers a comprehensive series of journalistic texts devoted to solving a wide range of language issues. It reveals the numerous traps of the Spanish language with the sole objective of helping us think and express our thoughts with precision and clarity.
Valentín García Yebra (1917‑2010) fue un filólogo, traductor y teórico de la traducción español, nacido en Lombillo de los Barrios, en El Bierzo, León, y fallecido en Madrid. Estudió Filología Clásica y se doctoró con una tesis sobre las traducciones latinas de la Metafísica de Aristóteles. A lo largo de su vida combinó el estudio riguroso de los idiomas clásicos (como latín y griego) con las lenguas modernas, traduciendo obras de autores antiguos y contemporáneos al español.
García Yebra fue profesor en institutos, dirigió el Instituto Politécnico Español de Tánger y participó activamente en los estudios universitarios de traducción, especialmente en la Universidad Complutense de Madrid, donde impulsó la creación del Instituto Universitario de Lenguas Modernas y Traductores, desde el cual enseñó teoría de la traducción. Fue elegido miembro de la Real Academia Española, y también recibió numerosos premios y reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Traducción.
Su pensamiento traductológico se caracteriza por entender la traducción como un acto lingüístico riguroso, en el que debe trasladarse al idioma destino todo lo que dice el original, nada que no diga, y hacerlo con la corrección y naturalidad que ese idioma permite. Esta regla de oro reflejaba su compromiso con la fidelidad, la claridad y la elegancia al traducir. Su legado pedagogico, teórico y práctico ha influido mucho en generaciones de traductores y estudiosos del lenguaje en el ámbito hispánico.